Hay historias que dejan barro en las manos y eco en el pecho.
Y Fosca, de Inma Pelegrín, tiene algo de tierra húmeda, de memoria que muerde despacio, de silencio que deja huella.
En el Club de Lectura de la Biblioteca de La Hoya nos adentramos en sus páginas como quien entra en un paisaje áspero y hermoso, donde cada palabra parece conocer el peso de las pérdidas, de la infancia, de lo que permanece aunque el tiempo arrase. 📖🌾
Entre voces, impresiones y miradas compartidas, la lectura se volvió conversación… y también refugio. Porque hay novelas que iluminan justo aquello que no sabíamos nombrar. Y Fosca es una de ellas.

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