Novela corta premiada por el gobierno de Cantabria en su XXII edición y con la que Antonio nos va a trasladar en el tiempo a los últimos años de la segunda guerra mundial y a los años 90 y en el espacio desde Croacia hasta Lorca, Águilas o Almería, con un relato trepidante que no va a dar tregua desde la primera página.
La ira del insecto es una de esas novelas en las que el fondo y la forma se unen para dar todo un espectáculo de narrativa. El autor ha creado una novela donde las palabras están hábilmente elegidas y puestas en el lugar oportuno, haciendo alarde de una maestría ejemplar a la hora de crear unos personajes que van a sufrir su particular metamorfosis hasta convertirse en lo que son al final de la novela.
Estructurada en cinco partes en las que al inicio hay una breve descripción del estado por el que pasan los insectos durante su proceso de vida (Corion, Égida, Exuvia, Crisálida e Imago) en un guiño metafórico con las fases de crecimiento interior de sus personajes. Unos personajes que se mueven en un mundo de drogas, prostitución , tráfico de mujeres y otras actividades que no suelen ser con las que conviven las mayoría de los humanos y que estallaran cuando aparezca muerto en una plaza de Lorca el hermano de Jarri, Rodrigo, en lo que parece un ajuste de cuentas.
Vuelven a reunirse en esta trama los principales personajes de su anterior novela, Ojo de pez, sin que esto sea un condicionante a la hora de leer esta historia.
Muy bien ambientada en la década de los noventa en la ciudad de Lorca, de donde es el autor, y que encaja como un guante en esta trama en la que a través de una prosa bien elaborada, contundente y a veces exquisita, vamos a descubrir unos escenarios con mucha fuerza donde se desenvuelven los personajes en una vorágine de violencia y muerte, mientras el Inspector Lucas Daireh intentará estrechar el cerco y dar con el asesino de Rodrigo.
Por otro lado vamos viajar hasta la Croacia de 1945 donde a finales de la segunda guerra mundial los Ustacha, una facción tremendamente violenta que cometieron miles de crímenes contra Serbios, gitanos, comunistas o judíos en campos de concentración. De allí partirán huyendo dos de los responsables de esas muertes y después de varios meses recalarán en la tranquila ciudad de Lorca.
Hay en esta novela muchas referencias cinematográficas y sobre todo un poso de humor negro que sin abandonar la seriedad de una trama de crimen y violencia hacen que la lectura sea un auténtico placer.
El Autor:
Antonio Jesús Ruiz Munuera nació en Lorca (Murcia, España), en 1966. Es profesor de Educación Física en Secundaria y su vida gira en torno a los libros y las montañas.
Con La luz de Yosemite, en 2015, quedó finalista del Premio Desnivel de Literatura y en el Setenil al mejor libro de relatos publicados en España. Poco después, en 2016, ganó el Premio Nostromo de Novela de Barcelona con el thriller medioambiental Ojo de Pez. En 2019 también resultó ganador del Premio de Novela de Cantabria con su obra La ira del insecto. Este mismo año publica Mortales. En 2020 ha conseguido el Premio Alandar de Narrativa Juvenil con la novela La Troupe. En 2023 publica Polvo de glaciar. Por su novela Cristales de plata ha sido galardonado con el VIII Premio Avelino Hernández de Novela Juvenil. Su última obra, Coordenadas, fusiona fotografía y microrrelatos.
Fuente: relatossincontrato
Visita nuestro blog: bibliotecas municipales
0 Comentarios